Una lonchera saludable es sinónimo de estudiante sobresaliente.

Una dieta saludable en los niños en edad escolar les brinda mayor rendimiento y entusiasmo para ir a sus clases. Nadie duda que comer sano y hacer deporte tiene un impacto satisfactorio en el aprovechamiento de su rendimiento. Por ello, el IGSS a través de la Política Preventiva de la Seguridad Social, recomienda a los padres de familia incluir en las refacciones de los menores: fruta, verduras y proteínas.

La licenciada en nutrición, Sandra Hernández, del Hospital General de Enfermedades, destacó que los niños que asisten a los centros educativos no se les puede restringir la alimentación expresó que “ No deben ir a sus centros de estudio sin desayuno, porque el rendimiento será bajo y es importante su refacción a las diez de la mañana, la lonchera del niño debe incluir todos los grupos de alimentación como grasas, proteínas, carbohidratos, agua pura e Incaparina”.

La especialista reiteró que los niños consuman: manzana, banano, peras, fresas, papaya, piña, mermelada, yogurt, ensaladas. Una mala nutrición tiene consecuencias negativas el padecimiento de enfermedades a temprana edad.

La nutricionista hace un llamado a los padres de familia para que prevengan la obesidad en los niños, pues en estos tiempos de prisa cotidiana a menudo las comidas rápidas ricas en grasas, azúcar y sal ganan protagonismo en la mesa familiar que reduce el aporte de nutrientes. A nivel mundial se conocen casos de menores que padecen diabetes, problemas cardíacos y altos niveles de triglicéridos, como consecuencia de una mala alimentación” finalizó Hernández.

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