Se avecinan problemas y serios para la salud pública

Por Susana Roca E. – Comunicadora

Y es que desde que el presidente Alejandro Giammattei anunció nuevas medidas para contener la pandemia hubo mucha especulación, pero las recientes disposiciones no van a cumplir con su objetivo por ser demasiado débiles, dice José Ortiz, director del Observatorio Nacional de Salud.

El presidente habló de ciertas medidas por la mañana del miércoles, pero las anunciadas por la ministra de salud, simplemente no llenaron las expectativas.  Aunque el médico Ortiz está consciente de que la economía del país no soportaría un cierre total, considera que se pudo implementar un toque de queda más leve, junto a un mejor control en la cantidad de vehículos que pueden circular, eso al menos en los 68 municipios que se encuentran bajo alerta roja, según el semáforo de alertas COVID– 19.

Entre las nuevas reglas, además de recomendar la cantidad prudente de personas en centros comerciales y bares, junto a un debido cumplimiento de la ley seca a partir de las 21 horas, destaca una reducción en el tiempo de funcionamiento de los mercados.  Ya vimos que las personas no son prudentes y que en muchos centros comerciales ya ni los protocolos básicos de prevención aplican.

Muchos fueron los inconformes con las medidas anunciadas por Amelia Flores; por ejemplo, los vendedores de mercados manifestaron su descontento porque al parecer para presidencia es más importante las bebidas alcohólicas que las frutas y vegetales vendidos en los mercados.

Pero no solo los vendedores cuestionan estas medidas, también los alcaldes, especialmente de municipios bajo alerta roja, indican que sus regiones se han visto afectadas por la pandemia, pero no responsabilizan de ello a los mercados, por el contrario, los consultados ya habían implementado nuevas medidas desde antes que el presidente hiciera el anuncio.  Y es que los jefes ediles tampoco están de acuerdo en la gran responsabilidad que la cartera de salud y el gobierno central colocaron sobre sus hombros al hacerlos responsables de la situación sanitaria en sus municipios.

En muchos municipios, meses atrás, fueron los jefes ediles quienes accionaron con sus propios recursos y sin el apoyo de la cartera de Salud, realizando jornadas de limpieza, limitando la cantidad de personas en los comercios y monitoreando el uso correcto de las mascarillas, pero para ellos el verdadero problema se debe a la movilización entre municipios y departamentos.

“No solo es en los mercados, resulta que en nuestro municipio muchas personas viajan porque estamos muy cerca de la capital, por comercio o por trabajo, la mayoría de personas, aproximadamente el 80% de nuestra población se mueve a la capital, y eso es todos los días”, indicó Noé Leopoldo Boror, alcalde de San Pedro Sacatepéquez, Guatemala.

Los alcaldes consideran que más que lavarse las manos y dejarles la responsabilidad, la cartera de salud y el gobierno central deben realizar esfuerzos conjuntos coordinados con ellos.  Además, muchos de ellos están inconformes porque los programas de apoyo del gobierno durante la pandemia no han llegado de forma uniforme a los municipios en general.

Ortiz por su parte considera que tan importante es tener medidas precisas en los mercados como en los supermercados y centros comerciales.  “El restringirle a la población que es más desprotegida económicamente el ir al mercado a vender, la gente que va a comprar también; dejan que los supermercados sigan teniendo un aforo bastante grande sin ningún control y no va a tener ningún efecto, a la población más desposeída no se le benefició en nada”, señaló el galeno.

Al parecer Giammattei sigue dando palos de ciego en la lucha contra el COVID-19, cobrándose la vida y salud de decenas de guatemaltecos que hoy saturan la red hospitalaria del país.

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