Mensaje a Miguel Martínez, Jefe del Centro de Gobierno

Por Susana Roca E. – Comunicadora 

Este es un mensaje para Miguel Martínez, Jefe del Centro de Gobierno. Sin resentimientos, sin juzgarle. Es más, un llamado a la reflexión y a ese sentido común que debe existir en algún lugar de sus sentimientos.
Viendo las fotos de su inicio en la política, se ve a un joven sencillo y humilde. Seguro que al inicio eras cómo muchos de nosotros, con ganas de trabajar por el país, para hacer las cosas diferentes. Pero se cruzó en tu camino Giammattei y con él, llegó unos años más tarde, la presidencia y el poder que ellos representan.
Un poder capaz de marear a cualquiera y seguramente a ti también, que por ser amigo del máximo mandatario, lo has tenido casi cómo tuyo. Sin embargo, no debe ser agradable el ser cuestionado, señalado y acusado todo el tiempo por todo un país. Tú vida apenas empieza, busca en ti esa humildad que se te veía al principio, para Giammattei, esto es lo último importante en su vida, en 3 años dejará la presidencia, si lo alcanza, y ya no tendrá mucho que hacer ni papel relevante que jugar. Pero tú, tendrás una vida por delante.
Piensa qué harás entonces, porque el dinero se acaba si no sabes administrarlo y muchos de los que hoy se dicen tus amigos, se irán cuándo ya no tengas circulo de influencias y favores que ofrecerles. Cuándo ya no hayan puestos que darles o privilegios que otorgarles. Quedará un joven que debe continuar construyendo su vida.
Es más, dentro de 3 años, el dinero ya no te alcanzará ni para el mantenimiento de la mansión que les has dado a tus padres, que deberían ser los primeros en llamarte la atención y a la reflexión.
Qué la sensatez y la decencia puedan caber en ti, deja el Centro de Gobierno por decisión propia, por dignidad. No lo hagas por Guatemala, ni por los ciudadanos que reprobamos tu accionar, hazlo por ti mismo, porque todos merecemos una vida mejor, pero haciendo las cosas bien. Giammattei esta en el ocaso de su vida mientras la tuya está empezando.
Endereza tu andar, de todos modos, no necesitas Centro de Gobierno para seguir siendo el hombre de confianza del presidente, podrás seguir estando cerca y dándole tus sugerencias hablándole al oído. Pero sin entorpecer su función y la obligación que él tiene con casi 15 millones de personas.
Debes ser capaz de anteponer el bien común por sobre el bien propio. Los beneficios, muchos de ellos, los seguirás teniendo e incluso un puesto más acorde a tu capacidad y en dónde no sea obstáculo para que el presidente desempeñe su papel digna y respetablemente.
La decisión es tuya, puedes ser el desgraciado para todo un país o el patojo pensante, digno y responsable que siga abriéndose camino en la vida.

 

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