Las fronteras de Estados Unidos están cerradas para los migrantes

Por Susana Roca E.- Comunicadora

Ricardo Zúñiga, enviado especial de Estados Unidos para el Triángulo Norte de Centroamérica, ha dicho que para frenar la migración irregular es necesario crear condiciones dignas para que los guatemaltecos no vean que su futuro está en EE. UU.

La comitiva liderada por Zúñiga arribó el lunes último a Guatemala para abordar las causas de la migración irregular a Estados Unidos, que se ha recrudecido en los últimos meses según cifras oficiales de esa nación.  “Estamos aquí para platicar sobre la necesidad y los esfuerzos de la Casa Blanca de crear vías legales para la migración y que las personas no tengan que utilizar vías irregulares tan peligrosas, en las que hemos visto infelizmente tragedias como la ocurrida en México hace pocas semanas y que afectó al pueblo de Guatemala”, señaló Zúñiga.

El enviado especial destacó la importancia que Centroamérica tiene para EE. UU. y dijo que eso se demuestra con la designación de la vicepresidenta Kamala Harris “para atender los asuntos puntuales vinculados a la migración”. 

Zúñiga dijo “lejos de pensar en retos, se debe pensar en las oportunidades que hay en Centroamérica, por lo que es importante trabajar con nuestros socios”. Además, agregó que el Gobierno de Guatemala ha demostrado buena voluntad de trabajar en materia migratoria y en una agenda que “no solo trata de asegurar las fronteras, sino de crear oportunidades de desarrollo en el país” e insistió en que las fronteras de EE. UU. están cerradas, instando a los guatemaltecos a no migrar, pues las rutas están cargadas de peligros.

El funcionario asegura que hay muchos proyectos “para crear nuevas condiciones para que las personas no tengan que hacer su futuro en EE. UU.”, como la creación de fuentes de trabajo y mejorar el acceso a la salud y la educación.  Irónicamente los dos rubros en los que Guatemala tiene sus mayores deudas con la ciudadanía.  Puesto que la pandemia ocasionó el incremento de la deserción escolar y ha puesto de manifiesto el oscuro panorama del sistema de salud nacional.

Por aparte, el ministro de Relaciones Exteriores, Pedro Brolo, comentó que en las reuniones de este martes con el enviado especial de EE. UU. participaron representantes de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), con quienes buscan “integrar esfuerzos que permitan abordar las causas migratorias sobre el desarrollo económico y una mejor atención a los migrantes en tránsito y los retornados”.  Según Brolo, se acordó la implementación de campañas para prevenir a los guatemaltecos sobre los peligros que implica migrar de manera irregular y agregó que las fronteras de Estados Unidos están cerradas.

Además, el canciller dijo que durante la visita de Zúñiga también hubo resultados positivos en el tema de la lucha contra el narcotráfico (marítimo, terrestre y aéreo) por lo que solicitaron una cooperación ampliada y recalcó lo importante que es la cooperación y apoyo de EE. UU. en la lucha contra el contrabando y la defraudación fiscal.

Las reuniones con las autoridades guatemaltecas, dijo Zúñiga, fueron “claras y constructivas” en las cuales se abordó la preocupación de EE. UU. por la reciente elección de magistrados de la Corte de Constitucionalidad (CC) ya que ambos países son socios y amigos y estos “hablan claro sobre las percepciones y de lo que entienden”.  Tampoco dejó pasar la oportunidad para expresar sus preocupaciones por la necesidad de fortalecer el estado de derecho y la lucha contra la corrupción.

“Estamos teniendo conversaciones abiertas y hablando francamente”, dijo el funcionario estadounidense al terminar una reunión en la Cancillería guatemalteca en la que participaron varios ministros de la administración de Giammattei, antes de decir que la preocupación por fortalecer el estado de derecho y la lucha contra la corrupción “no es algo político ni ideológico”.

El emisario del gobierno estadounidense, quien se hizo acompañar de otras tres funcionarias del Departamento de Estado, del Consejo de Seguridad Nacional y de la Oficina de Población y Refugiados, insistió —como en ocasiones anteriores— que el interés de EE. UU. no es interferir en la política interna de Guatemala, sino más bien actúan porque inevitablemente lo que sucede en los países centroamericanos repercute en su país.

“Respetamos la soberanía guatemalteca —pero— pensamos que una Guatemala estable, pacífica, próspera y con instituciones fuertes favorece nuestros intereses que están siendo tocados todos los años por esa falta de esperanza que empuja la migración”, aseveró Zúñiga.  La delegación expresó que el plan de EE. UU. para la región se diferenciará del planteado por el propio Joe Biden en 2014, cuando era vicepresidente de aquel país, en que el foco de atención será la gobernanza de los países puesto que sin esta “no hay fórmula para avanzar”.  Zúñiga afirma que han aprendido las lecciones del pasado, por tal motivo el enfoque ahora es la gobernanza y el estado de derecho.

Finalmente, la comisión informó que dentro de las medidas a corto plazo dentro del plan migratorio de EE. UU. está la posibilidad de que las personas que huyen de la violencia y requieren asilo puedan hacerlo en la región, para no arriesgarse en viajar de forma ilegal.

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