Justicia Divina o un muy buen plan

Por Susana Roca E. – Comunicadora

El día de hoy el Hospital General San Juan de Dios confirma la noticia sobre la muerte de Roberto Barreda, el presunto autor de uno de los crímenes más atroces de la historia reciente del país.  Y es que todos recordamos a aquel esposo desesperado que pedía apoyo para encontrar a su esposa desaparecida, pero que con el tiempo y las circunstancias se convirtió en el principal sospechoso de haberla golpeado hasta matarla y luego desaparecerla de forma tan magistral que aún, no se han podido encontrar los restos del cuerpo de Cristina.

Según el testimonio de personas que convivieron con este personaje en el Mariscal Zabala, su conducta evidenciaba el desequilibrio emocional y mental que tenía Barreda.  Un lugar en donde no era un preso cualquiera ya que pasaba sus días rodeado de comodidades, incluyendo baño privado y hasta aire acondicionado.

Barreda ingresó al hospital el día 21 de julio recién pasado, por una infección respiratoria para luego volverse de diagnóstico reservado, al punto que muchos ciudadanos dudaban de que realmente estuviera enfermo o si era un plan maquiavélico más, orquestado por su señora madre, quien ha sido su apoyo y soporte durante todos estos años y quien está señalada además de ser su cómplice en el crimen de Cristina.

Hoy que se confirma su muerte, la duda vuelve a asaltar a los guatemaltecos, y es que con un plan tan bien orquestado como para que 11 años después no haya rastro de Cristina, obliga a pensar que existe la maldad y la astucia suficientes para hacerlo pasar por muerto, para que quede en libertad y luego pueda regresar al país con otro rostro y otro nombre.

Lo que, si es un hecho, hoy, es que los niños, fruto del matrimonio Siekavizza pueden empezar a vivir un poco más tranquilos sin la amenaza que representó hasta ahora su padre.  Inimaginable el dolor de los padres de Cristina porque Barreda se ha llevado el secreto de lo sucedido con Cristina, a la tumba y con ello se vuelve más infructuosa aún la búsqueda de ella.  Terrible pensar que él no tuvo un momento de piedad o arrepentimiento para revelar en sus últimos momentos algo que ayudara a esclarecer el paradero de su desaparecida esposa.  Sin duda, se ha ido siendo ruin, desalmado y un ser humano sin conciencia alguna.

La Fundación Sobrevivientes ha manifestado que solicitará por medio de INACIF fotografías para verificar que efectivamente sea el cuerpo de Barreda.

¿Y usted respetable lector que opina de esta situación?

 

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