Buenas intenciones, pocas acciones

Por Susana Roca E. – Comunicadora

“Es una contradicción hablar del combate a la pobreza, rodeado de lujos y pagando Q17 millones de arrendamiento. Creo que eso prácticamente es un insulto a la población”, dijo Raúl Romero en enero de 2020 en su primera conferencia como Ministro de Desarrollo. El recién nombrado funcionario en sus primeros días al parecer tenía buenas intenciones y ofreció concluir con el alquiler del lujoso edificio de siete niveles y cinco sótanos tras analizar los dictámenes jurídicos que respaldaron esa operación millonaria; sin embargo, sus declaraciones quedaron en el olvido.

La renta mensual del edificio donde funciona el MIDES es de Q1.2 millones; el último contrato Mides-A-006-2019, que se ha hecho público suscrito entre el MIDES y la entidad Plaza Empresarial, S.A. (dueña del edificio Plaza Lauderdale), estuvo vigente hasta el 31 de diciembre del año pasado. Por la renta del edificio más una oficina ubicada en el sótano 1 donde funciona la clínica médica del MIDES, el Estado pagará a la empresa Q32.8 millones. Si el arrendamiento se decide prorrogar para este año, el gasto aumentará. Para todos es sabido que la mayoría de contratos de arrendamiento indica que, de no cancelarse previamente el acuerdo, éste seguirá vigente con un simple cruce de cartas, es posible que tras nueve días del mes de enero ya transcurridos y tras no haber requerimientos de renta para edificios en la entidad, el arrendamiento seguirá vigente durante el 2021.

El vocero del MIDES, Walter Gómez, aseguró que hasta ayer la decisión del Ministerio era no prorrogar el arrendamiento del edificio. Pero no precisó cuál sería el nuevo inmueble utilizado por esa dependencia, además de ser así ya deberían tener contemplada la nueva sede o haber publicado el concurso en Guatecompras para la adquisición de un nuevo arrendamiento, pero no hay nada publicado.

“Creemos que el planteamiento debe ser que las instituciones deben de tener sus propios inmuebles, no pagar arrendamiento. Con lo que se paga, en cuatro u ocho años ya se pagó dos veces un edificio (nuevo)”, aseguró Romero en la misma conferencia cuando inició su gestión. Sin embargo, durante su administración Romero no realizó ningún trámite para cambiar de sede y es que muchas veces los arrendamientos son otra forma de pagar favores de campañas proselitistas.

En dos años y medio, el Ministerio de Desarrollo pagó en arrendamiento casi los Q35.1 millones por los que el Ministerio Público (MP) compró un edificio en la zona 5 de la capital, eso significa que el periodo presidencial sería más que suficiente para que Romero gestionara lo necesario para que el ministerio pueda contar con sede propia, eso si fueran reales las intenciones que manifestó en aquella ocasión.

Así que, si realmente el ministro quisiera agradecer la oportunidad, merecida o no, que le dio el presidente de continuar, debería ponerse a trabajar en lo realmente importante y hacer al menos algo bueno por la entidad de la que hoy es titular.

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